Creía que todo iba a ser más facil, iba a ser feliz, iba a encontrar el sueño de mi vida, pero me equivoqué. Todo empezó cuando tan solo tenía temprana edad, 14 años para ser exactos. Yo me veía demasiada barriga, y cada dia iba al gimnasio, pero no se me iba de ninguna manera. Pesaba en aquella época unos 49 kilos aproximadamente. Una tarde, explorando una página web, encontré unos comentarios que decían ser la solución a mis problemas de "obesidad". En ellas ponían unas extrañas indicaciones: vomitar, dejar de comer... Yo me sorprendí, pero hice caso e hice lo que decían.
Al cabo de unas semanas veía en el peso que había bajado, pero yo me seguía viendo "gorda", así que seguí haciéndolo. Mi madre empezó a preocuparse: pues es una madre soltera, y yo soy lo único que le quedaba. Me llevó a un diestista, y dijo que estaba extremadamente delgada. Yo me enfadé y me fui de la clínica corriendo. No volvi a aparecer por casa.
No sabía dónde ir y estaba asustada, pero pasase lo que pasase a mi casa no quería volver. Estaba buscando un sitio donde cobijarme. De repente, me dio un dolor de estómago inaguantable. Me desmallé, estube echando mucho vómito por la boca, y en esos momentos estaba absolutamente sola. Desperté, y vi mi cuerpo envuelto en sangre.
A la mañana siguiente encontraron unos niños jugando al fútbol mi cádaver, avisaron a la policía. Mi madre llegó al lugar de los hecho. Yo, sentada en la rama de un árbol, contemplando como mi madre, desgarrada de dolor, abrazaba mi cuerpo frío y sin vida.
Y aquí sigo, subida a la rama de un árbol, viendo como he dejado escapar una vida fascinante por culpa de la llamada anorexia y la llamada bulimia.
Por favor, sigan este consejo: no hagan como yo y no dejen escapar esta oportunidad, por que vida no hay más que una.
jueves, 22 de enero de 2009
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